Hace poco, uno de los CPAs con los que trabajamos nos comentó algo que llamó nuestra atención. Algo que tiene que ver con el IRS, con penalidades por filings tardíos, y con una situación que probablemente ya no se repita.
Si tenés una LLC o cualquier entidad en USA, esto te va a interesar. Sobre todo si alguna vez te retrasaste con alguna presentación y el IRS no te aplicó la multa que esperabas.
Los deadlines del IRS no perdonan
Las entidades incorporadas en USA tienen obligaciones de filing con fechas límite específicas. Y el IRS es bastante claro al respecto: si no presentás a tiempo, vas a pagar.
Da igual que tu LLC no haya tenido actividad ese año. Si tenés que presentar un Zero Return, lo presentás igual. El hecho de que no hayas facturado ni un dólar no te exime de la obligación. Y esto lo saben muy pocos hasta que se topan con su primera multa.
Para emprendedores extranjeros que incorporan en USA, olvidarse de los vencimientos es extremadamente común. Arrancás un proyecto, incorporás una entidad, el proyecto queda en stand by (a veces varios años), y la entidad sigue ahí, existiendo, acumulando obligaciones de compliance. Si todavía no tenés claro todo lo que implica abrir y mantener una LLC, ese es un buen punto de partida.
¿Qué tan graves pueden ser las consecuencias? Podés recibir penalidades que, dependiendo del formulario que dejaste de presentar, pueden ser significativas. El Form 5472, por ejemplo, viene con una penalidad que históricamente ha sido considerable si lo presentás tarde.
Cuando el retraso no es tu culpa
Ahora bien, el IRS no es completamente inflexible. Existe algo llamado Reasonable Cause Statement.
Básicamente, es tu oportunidad de explicar por qué te retrasaste. Y si la razón es válida, en muchos casos pueden perdonarte la multa. La muerte de un familiar cercano, una enfermedad grave, situaciones de fuerza mayor. El IRS está dispuesto a escuchar.
Pero hay otro caso frecuente: que el CPA se haya retrasado.
Los CPAs son humanos. Se olvidan de vencimientos, se confunden de fechas, tienen picos de trabajo imposibles. Pasa todo el tiempo. Cuando la penalidad es pequeña, muchos CPAs directamente la pagan de su bolsillo, asumen el error y listo. Son costos que consideran parte del trabajo.
Pero cuando la multa es grande, el tema se complica.
Lo que cambió con la pandemia
Y acá es donde aparece lo curioso que nos comentaron.
Durante la pandemia, se generó un volumen masivo de filings con retraso. La gente estaba intentando no morir, mantener sus negocios a flote, cuidar familiares enfermos. Los filings pasaron a un segundo plano. Y aunque técnicamente podés pedir una prórroga, muchos ni siquiera llegaron a hacer eso.
Entonces, cuando finalmente presentaron (o cuando sus CPAs lo hicieron por ellos), adjuntaron un Reasonable Cause Statement explicando: "Nos retrasamos por la pandemia".
Y la pandemia es, literalmente, un caso de libro de fuerza mayor. Imposible discutirlo.
El problema para el IRS es que esto no pasó con diez casos. Pasó con cientos de miles, quizás millones de casos. Todos con la misma excusa. Y todos con una excusa que, además, era válida.
¿Qué hizo el IRS? Según lo que nos comentaron, la percepción de varios CPAs es que dejaron de leer los Reasonable Cause Statements y directamente no cobraron las multas.
No es que lo hayan anunciado oficialmente. No hay una circular del IRS diciendo "perdonamos todo". Pero los números hablan: mucha gente que debería haber recibido penalidades por períodos fiscales afectados (básicamente, todo lo que se fileó en los años posteriores al inicio de la pandemia) no las recibió.
¿Zafaste? Perfecto. Ahora prestá atención
Si te salvaste de una multa que esperabas, felicitaciones. Pero no confundas suerte con un cambio de política.
El IRS no modificó las reglas. Lo que cambió fue el contexto. Una situación excepcional llevó a una respuesta excepcional. Y las situaciones excepcionales, por definición, no se repiten.
¿Esto significa que si te retrasás ahora vas a zafar de nuevo? Absolutamente no. El volumen de casos volvió a la normalidad. El IRS tiene capacidad para revisar caso por caso. Y las penalidades van a volver a aplicarse como siempre.
Así que si gracias a la situación extraordinaria te salvaste de una multa, tomalo como una advertencia, no como una nueva normalidad.
Tus obligaciones de compliance siguen ahí. Los deadlines siguen siendo los mismos. Y las consecuencias de no cumplirlos también. Una buena manera de evitar estos problemas hacia adelante es hacer una evaluación legal, fiscal y financiera de tu situación actual antes de que llegue el próximo vencimiento.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
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