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Tax Planning31 de marzo de 2021 · 5 min de lectura

Europeos en Argentina: mitos y realidades tributarias

B&P Consulting

Cómo viven realmente los europeos que se mudan a Argentina: planificación fiscal, estándar de vida y arbitraje jurisdiccional desde adentro.

Europeos en Argentina: mitos y realidades tributarias

Por esas cuestiones de la vida, nos tocó asesorar personalmente a varios de esos que salen en el diario tipo "es noruego, se enamoró de Argentina y ahora vive en Palermo". Te vamos a contar los mitos más comunes respecto de este segmento y cómo suelen ser las cosas en realidad.

Disclaimer: ya sabemos que conocés un francés que hace todo lo opuesto a lo que vamos a describir acá.

No evaden impuestos (evaden menos que vos)

Este es el más falso de todos. La mayoría de estos muchachos no solo no evaden, sino que ni se les cruza por la cabeza la idea de evadir. De hecho, suelen saber bastante más de tributación que sus amigos argentinos, incluso en sectores artísticos donde nadie recuerda cuándo fue la última vez que vio una factura.

Saben de tratados. Están constantemente buscando asesoramiento para estructurar fiscalmente sus negocios de manera eficiente. Entienden que planificación fiscal multijurisdiccional no es lo mismo que evasión (concepto que muchos argentinos todavía confunden).

Pero ojo: que sepan estructurarse no significa que paguen fortunas. En muchos casos terminan pagando mucho menos que en sus países de origen, y viven mejor. Ese es precisamente el punto.

Millonarios viviendo de la mesada europea (falso)

Para los estándares europeos de los países de donde vienen, son pobres. Justamente parte de la razón por la que vienen es porque acá pueden vivir de su actividad, y en sus países no.

Estamos hablando de fotógrafos, artistas en general, periodistas, escritores, freelancers, emprendedores que generan entre mil y tres mil euros por mes. Esos números no les alcanzan ni remotamente para llevar en Noruega el estándar de vida que pueden llevar en Argentina.

Nadie les regala nada. Es la gracia. Arbitran jurisdicciones para poder vivir de lo suyo a un nivel superior.

¿Vos pensás que con dos mil euros mensuales vivís bien en Oslo? No llegás ni a fin de mes. Con los mismos dos mil euros en Buenos Aires te podés dar lujos que en Noruega serían impensables. Es matemática básica aplicada a geografía.

Vienen a jugar a ser pobres y nos miran desde arriba

La más falsa de todas. Y realmente hay que tener un tremendo complejo de inferioridad para creer esto.

Les encanta el país y vivir como viven. Pueden darse lujos que jamás podrían en sus países de origen y es lógico que se enamoren del país que se los permite (el cual, dicho sea de paso, tiene sus encantos visuales y culturales que no vienen mal).

¿Qué pasa con la presión tributaria argentina? Se asesoran y se estructuran. Pagan mucho menos que en sus países de origen y viven mejor. Dependiendo de tu situación específica, podés estructurar tu operación de manera que la carga impositiva sea razonable.

¿Y la inseguridad? Se acostumbran como cualquier otra persona y se intentan cuidar en la medida de lo posible. No viven en zonas complicadas. Eligen barrios que les permitan caminar tranquilos.

¿Y la salud? Pagan OSDE y Swiss Medical. Si los tienen que operar les dan habitación privada con vista. A veces vienen sus familiares a acompañarlos y no lo pueden creer. En sus países de origen les hubieran dado una cama en un sótano con una cortina (o un pasillo si tuvieron suerte).

Ciudadanos del mundo con estrategia clara

La parte más importante que hay que comprender es que una vez emigrados, son ciudadanos del mundo. El día que les deje de servir Argentina se irán a otro lado que les sirva.

La migración es una cuestión personal que tiene que estar dedicada a los objetivos personales y financieros de cada uno. Es un análisis complejo de variables únicas.

Estos europeos entienden algo que muchos argentinos todavía no procesan: tu residencia fiscal puede ser una herramienta, no una condena. Podés elegir dónde vivir en función de tus prioridades (calidad de vida, carga tributaria, acceso a servicios, clima, cultura).

Ellos vienen acá porque les sirve. Cuando deje de servirles, se van. Simple.

Y antes de que alguien diga "claro, pero ellos tienen pasaporte europeo", recordemos que vos también podés estructurar tu vida para tener opciones. Quizás no tengas la ciudadanía italiana de tu bisabuelo (todavía), pero podés tener cuentas bancarias en varias jurisdicciones, una estructura corporativa que te permita facturar desde donde te convenga, y residencias fiscales que realmente te beneficien.

El arbitraje jurisdiccional es para todos

No hace falta ser noruego para aplicar arbitraje jurisdiccional. Hace falta entender que tu lugar de residencia, tu estructura corporativa y tu planificación fiscal son variables que podés ajustar.

¿Ganás en dólares o euros? ¿Por qué vivirías en un lugar donde esos ingresos no te alcanzan para nada cuando podés vivir en otro donde te permiten un estándar alto?

¿Tenés clientes internacionales? ¿Por qué facturarías desde una jurisdicción que te come el cuarenta por ciento de lo que ganás cuando podés estructurarte de otra manera? Si te preguntás a partir de qué monto conviene estructurarse, la respuesta casi siempre es: antes de lo que pensás.

Estos europeos lo entienden porque vienen de culturas donde la movilidad geográfica y la planificación fiscal son normales. No es trampa, no es evasión, no es inmoralidad. Es simplemente usar las herramientas disponibles.

La diferencia entre ellos y muchos argentinos es que ellos lo hacen bien asesorados, con estructuras prolijas y con compliance en regla. No andan con cuentas en gris ni facturando desde entidades fantasma.

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