Hay mucha confusión circulando sobre qué necesita alguien que quiere armarse internacionalmente. En gran parte la información vieja de internet empeora las cosas.
En este artículo vamos a responder una pregunta específica: ¿necesitás una cuenta, una entidad o una estructura? Son cosas muy distintas y el costo de equivocarte en el diagnóstico puede ser bastante elevado.
Definiciones básicas
Una cuenta es una cuenta bancaria o de broker. Hecha con el proveedor correcto, te permite recibir pagos o hacer inversiones de distintos tipos de complejidad. Las jurisdicciones en las cuales radican estas cuentas suelen ser wealth hubs tradicionales: USA, Suiza, Uruguay, Singapur.
Una entidad es una empresa o persona jurídica creada en el exterior. A los fines de este artículo vamos a hablar de entidades sencillas como una LLC americana o una SAS uruguaya. Ofrecen protección civil y pueden ofrecer ventajas tributarias en algunos casos.
Una estructura es un vehículo complejo o un entramado de entidades. Puede ser un holding (madre) y distintas "hijas" ubicadas en distintos lugares estratégicos según los parámetros que convengan. También puede ser un trust, un fondo o cualquier otra figura de mayor complejidad.
Nadie que pueda evitar una empresa debe incorporar una empresa
Y ahora lo importante: ¿quién necesita cada una?
Para empezar a responder esta pregunta hay que arrancar con una cuestión básica. Nadie que pueda evitar la incorporación de una empresa debe incorporar una empresa.
O dicho de otra forma: si tu problema se resuelve con cuentas, necesitás cuentas. Punto.
Esto puede ser contra intuitivo, ya que en internet se venden empresas como si fueran caramelos, y mucha gente termina metiéndose en problemas. Por ejemplo, por armar una LLC sin entender cómo funciona, qué puede hacer, qué no puede hacer, y qué obligaciones de filing y compliance van a venir con esta incorporación. Si querés entender en detalle cómo funciona este vehículo, te recomendamos leer todo lo que necesitás saber antes de abrir una LLC.
Una LLC con una cuenta en Mercury no es una cuenta personal y no puede ser usada como tal. Es una empresa con una cuenta corporativa, y debe obedecer a la naturaleza de estos vehículos tal como fueron concebidos.
Entonces, supongamos el caso de una persona que recibe pagos en wallets, en Payoneer, Wise, en Paypal, o en Deel. ¿Qué necesita esta persona?
Si su única preocupación es sacar la plata de esas plataformas para poder dormir tranquilo, lo que necesita es una cuenta en un banco decente. Nada más.
Creer que si te llevás la plata de Wise a Mercury con una LLC entonces ya estás hecho, es por lo menos inocente. Primero, ¿ese traspaso se hizo en concepto de qué? ¿De aporte de capital? ¿De la propia actividad de la LLC? Tenés que entender la lógica económica y corporativa de lo que estás haciendo ANTES de hacer el movimiento.
Y segundo, en ese caso realmente no moviste nada, ya que tanto Wise como Mercury no son bancos y usan el mismo proveedor de banking as a service por detrás. (Si te interesa este tema, podés leer más en nuestro artículo sobre por qué Mercury no es la solución definitiva).
Para ese caso, o directamente para poder recibir pagos y si eso es lo único que por ahora te preocupa, una cuenta es lo que necesitás.
Cuándo una entidad tiene sentido
¿Y una entidad?
Necesitás una entidad cuando te preocupa específicamente poder aprovechar la protección que ella te ofrece, las potenciales ventajas tributarias y a nivel privacidad.
Pero es necesario que entiendas cómo funciona, ya que puede no darte la protección o las ventajas que creés que da.
Por ejemplo, si armás una LLC y después la usás para gastos personales, mezclás fondos, o no mantenés el corporate book actualizado, podés terminar perforando el velo corporativo. Y ahí la protección que te daba la entidad desaparece.
También puede pasar que incorpores una entidad en una jurisdicción pensando que vas a tener ciertas ventajas tributarias, pero si no estructurás bien tu residencia fiscal o si no entendés cómo funciona la tributación de pass-through entities, podés terminar generando más problemas que soluciones.
Depende mucho de tu situación particular. No hay recetas universales.
Estructuras: para quién y para qué
Una estructura obedece más a necesidades de empresas o personas que necesitan operar en distintas jurisdicciones, invertir sumas mayores de dinero y planificar entonces sus propios taxes y su propia sucesión.
¿Qué tipo de persona necesita una estructura? Alguien que tiene operaciones en varios países, que factura volúmenes significativos, que tiene socios o co-founders en distintas jurisdicciones, que necesita vehículos específicos para recibir inversión institucional, o que tiene patrimonio que quiere proteger y transmitir de forma eficiente.
Una estructura puede incluir, por ejemplo, una C-Corp en Delaware como vehículo operativo, una holding en las Islas Vírgenes Británicas para cuestiones de planificación patrimonial, y una subsidiary en Uruguay para operar en Latinoamérica. O puede ser un trust en Nevis más una LLC en Wyoming. O cualquier otra combinación que tenga sentido según tus necesidades.
Pero acá hay que ser claros: estructuras complejas tienen costos de mantenimiento significativos, tanto en términos de compliance como de honorarios profesionales. Si tu facturación o tu patrimonio no justifican esos costos, estás sobredimensionando. Podés leer más sobre esto en nuestro artículo ¿es caro estructurarse internacionalmente?
La residencia fiscal importa
Después hay otras consideraciones que cada persona tendrá que hacer dependiendo de su residencia fiscal y las distintas cuestiones que de ella se desprenden.
Si sos residente fiscal argentino, por ejemplo, tener una cuenta en el exterior o una LLC puede tener implicancias específicas. Si sos residente uruguayo, las implicancias pueden ser completamente distintas. Y si sos nómada digital sin residencia fiscal clara, tenés un set de problemas diferente.
La respuesta a "¿qué necesito?" depende también de dónde estás parado fiscalmente. Y esto es algo que mucha gente ignora.
¿Estás pensando en estructurarte pero no sabés si necesitás una cuenta, una entidad o algo más complejo?
Arrancá por asesorarte profesionalmente ANTES de mandarte. El costo es mínimo respecto del de equivocarte.
Nosotros trabajamos con freelancers, emprendedores y startups argentinos con operaciones internacionales y te podemos ayudar a hacer el diagnóstico correcto. Conocer bien las reglas del juego puede ayudarte a evitar problemas a futuro y a tomar decisiones estratégicas que protejan tu patrimonio y tu trabajo.
Si necesitás ayuda con Estructuración corporativa internacional o con Apertura bancaria internacional, podemos darte una mano.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
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