El mercado americano está repleto de oportunidades y no es complicado acceder. Ahora bien, entre abrir una cuenta en un broker y estructurar correctamente tus inversiones para no terminar con problemas fiscales hay varios pasos que conviene conocer antes de empezar.
Acceder al mercado financiero americano
La forma más sencilla de entrar al mercado americano es mediante activos financieros. Existen de todo tipo y abarcan prácticamente cualquier industria, incluida real estate.
¿Cómo accedés a estos activos? Necesitás una cuenta en un broker. Y no tiene por qué ser americano. Cualquier broker que ofrezca custodia de activos americanos sirve, siempre que esté en una jurisdicción confiable (Argentina no entra en esta categoría, por las dudas).
Los brokers americanos más conocidos que aceptan no residentes son TD Ameritrade, Schwab e Interactive Brokers. La apertura mediante asistencia de casa de bolsa local casi siempre termina siendo Pershing. Todos son discount brokers: sencillos de operar y con comisiones razonables.
En Europa también hay muchísimos brokers. La principal diferencia es que los europeos suelen ofrecer acceso a bolsas del mundo entero, mientras que los americanos lo hacen de forma más parcial. También tienden a ser más caros.
La apertura de cuentas es siempre remota, lo cual es un gran plus. Pero eso no significa que sea simple. Puede convertirse en un ida y vuelta largo y tedioso. En Europa, hace algunos años están apareciendo fintech-brokers con onboarding mucho más ágil, como eToro o Trading212. Delegar custodia de activos a fintechs es un riesgo que cada persona deberá evaluar si se justifica tomar — algo que también aplica a exchanges y fintechs en general.
Una vez que abriste las cuentas, ya podés comprar y vender activos americanos a gusto. Pero ahí es donde aparece la parte divertida: los impuestos.
Impuestos a los activos americanos
¿Tenés que pagar impuestos en USA por tener activos americanos en cuentas americanas? Depende de cómo lo mires.
La mera tenencia no activa hechos imponibles en USA. Pero sí lo hace en Argentina (en general, dependiendo de tu situación fiscal personal). Lo mismo aplica para ganancias de capital cuando la cuenta está a nombre de una persona física residente fiscal argentina.
Ahora, en USA vas a estar expuesto a dos impuestos que sí importan.
El primero es el Withholding Tax. Se cobra como retención automática cuando recibís ciertos tipos de renta pasiva, como un dividendo de Coca Cola. Las tasas varían según el tipo de ingreso y según tratados de doble imposición vigentes (si los hay).
El segundo es TODO un tema: el Estate Tax. Este impuesto no lo vas a pagar vos porque ya vas a estar muerto. Pero se va a aplicar a tu patrimonio por encima de los sesenta mil dólares, con alícuotas que pueden llegar hasta el cuarenta por ciento. Sí, leíste bien.
¿La forma de evitarlo legalmente? Invertir con una estructura corporativa diseñada a tales fines. Y acá es donde la cosa se pone técnica.
Tener un joint tenant with right of survivorship (JTWROS) no te hace zafar. Una LLC tampoco — de hecho, si estás pensando en invertir con una LLC, hay consideraciones específicas que conviene revisar antes. Y para los que piensan tres pasos adelantados: tener activos americanos en un broker extranjero tampoco te saca del problema. Existen ETFs europeos diseñados específicamente para esto, pero eso es tema para otro día.
¿Cuándo conviene estructurarse?
Como pueden ver, invertir en empresas americanas es extremadamente simple. Si recién estás arrancando, no hay necesidad de esperar a tener un gran patrimonio para hacerlo.
No existe tal cosa como "no tengo mucho dinero, invierto localmente y cuando tenga más me paso afuera". Tenés que arrancar afuera con lo que tengas. Una vez que ese portfolio se empiece a agrandar, ahí es donde empezamos a pensar qué tipo de estructura diseñamos para que sirva exactamente a tus necesidades y cueste lo menos posible.
Muchos clientes nos consultan recién cuando ya tienen valores significativos invertidos a nombre personal. El problema es que revertir esa situación puede generar hechos imponibles que hubiesen sido evitables con un poco de planificación previa. Si te preguntás a partir de qué monto conviene estructurar tu patrimonio, la respuesta corta es: antes de lo que creés.
¿A partir de qué monto conviene estructurar? No hay una respuesta universal. Depende de tu perfil de riesgo, de dónde sos residente fiscal, de qué activos querés tener y de cuánto tiempo pensás mantenerlos. Pero en general, si estás acumulando activos con la intención de que crezcan en el mediano o largo plazo, conviene estructurarse antes que después.
La Planificación fiscal multijurisdiccional te puede ahorrar mucho más que su costo si la hacés en el momento correcto.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.
Contactanos


