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Legal8 de marzo de 2021 · 5 min de lectura

Tenés una idea innovadora: la podés usar para emigrar a Canadá

B&P Consulting

Canadá tiene un programa de residencia permanente para emprendedores con ideas innovadoras. Podés calificar sin inversión propia si conseguís el respaldo

Tenés una idea innovadora: la podés usar para emigrar a Canadá

Para quienes estén pensando en emigrar a Canadá, existe una vía que casi nadie menciona y que puede resultar mucho más interesante que las tradicionales. Requiere trabajo previo, pero los beneficios justifican el esfuerzo.

Algo que muchos no comprenden antes de arrancar un proceso migratorio es que el programa por el cual entrás puede marcar una diferencia enorme. Entrar con una residencia temporal o con una residencia condicionada a determinado requisito puede hacerte la vida mucho más complicada que si entrás directamente con residencia permanente. Si tenés la posibilidad de esperar un poco más, trabajar sobre tus condiciones de elegibilidad y aplicar a un programa mejor, en general va a convenir hacerlo.

El programa que no requiere que pongas un peso

Canadá tiene un programa de residencia permanente diseñado específicamente para emprendedores con ideas innovadoras que puedan transformarse en negocios. Lo que diferencia a este programa de otras visas de inversionista es que no requiere que vos pongas capital propio.

En las visas de inversionista tradicionales tenés que demostrar patrimonio e invertir cifras importantes. Acá la inversión la hace una entidad canadiense que valida tu idea y está dispuesta a respaldarla (ya sea con plata, mentoría, infraestructura o una combinación de esas cosas).

Tres caminos para conseguir el respaldo

Hay tres formas de conseguir el respaldo necesario para que tu idea innovadora se transforme en residencia permanente canadiense.

La primera es obtener financiamiento de un Venture Capitalist por un monto considerable. La segunda es conseguir financiamiento de un Angel Investor por una cifra menor. Y la tercera es ser aceptado en una incubadora de negocios canadiense.

Algo importante: no es necesario que estas inversiones ya estén desembolsadas al momento de aplicar a la residencia. Basta con presentar un acuerdo firmado. Pueden quedar supeditadas a la aprobación de la residencia permanente.

A algunos estos números pueden parecerles grandes, pero quienes estén en el mundo startup van a ver que son extremadamente accesibles. Sobre todo si tenemos en cuenta que con la misma idea pueden aplicar hasta cinco personas.

¿Tenés un equipo fundador de tres o cuatro personas? Todos pueden aplicar juntos. Pero hay requisitos respecto de la estructura de propiedad. Cada solicitante debe poseer por lo menos un 10% del equity, y entre todos los solicitantes deben poder superar el 50% de los votos respecto del control de la empresa. Si no tenés claro cómo funciona la distribución de equity entre fundadores, este artículo sobre dilución puede ser un buen punto de partida.

Después de la residencia permanente viene la ciudadanía

Una vez que obtenés la residencia permanente, después de cinco años podés naturalizarte como ciudadano canadiense. Para eso vas a tener que aprobar un test de idiomas y otro de cultura canadiense (ambos son bastante sencillos). También vas a necesitar demostrar que viviste en forma ininterrumpida en Canadá y que conservaste la residencia fiscal.

Los solicitantes también deben poder demostrar fondos propios para evitar caer en situación de pobreza al llegar a Canadá. Las cifras que se piden son relativamente modestas: van a pedir que demuestres fondos suficientes para sostenerte a vos y a tus dependientes durante los primeros meses.

El potencial migratorio de esta visa es enorme

Si tenés una startup con cinco fundadores, cada uno casado y con dos hijos, estamos hablando de 20 personas emigrando a uno de los países más desarrollados del mundo por una inversión que puede provenir enteramente de terceros.

¿Es fácil? No. ¿Es accesible comparado con otras visas de inversionista? Absolutamente.

La parte difícil no es cumplir con los requisitos de fondos (que son bajos para los estándares migratorios). La parte difícil es convencer a un Angel Investor, un Venture Capitalist o una incubadora canadiense de que tu idea tiene potencial. Pero si lográs eso, el resto del proceso es directo.

Dependiendo de tu situación, puede convenir trabajar primero en validar tu idea, conseguir tracción inicial y recién después buscar el respaldo canadiense. O puede convenir aplicar con una idea en etapa muy temprana si es lo suficientemente innovadora y el equipo fundador tiene credenciales sólidas. También vale la pena tener en cuenta cuándo es el momento de definir la estructura corporativa de tu startup, porque llegar a una negociación con inversores sin ese trabajo hecho puede cerrar puertas.

Las oportunidades migratorias están ahí para quien esté dispuesto a encontrarlas. Pero hay que elegir bien el destino y el programa. Un mal programa puede tener un impacto económico y social negativo que es complicado de revertir una vez que ya estás en el medio del problema. Si estás evaluando distintos destinos, puede ser útil revisar también la alternativa de residencia permanente en Chipre, que ofrece ventajas interesantes dentro de la Unión Europea.

Si estás pensando en emigrar y no sabés por dónde empezar, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.

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