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Tax Planning22 de abril de 2025 · 5 min de lectura

A veces pagar más impuestos es preferible a pagar menos

B&P Consulting

Hay veces en las que pagar más impuestos es deseable. La eficiencia fiscal no puede ser tu única brújula cuando tomás decisiones de negocios reales.

A veces pagar más impuestos es preferible a pagar menos

Una vez que empezás a ganar plata, hay un concepto complejo que muchos emprendedores no terminan de entender. Y es este: hay veces en las que tenés que pagar más impuestos para ganar más.

La trampa de la eficiencia fiscal como única brújula

Estoy convencido de que una de las grandes trampas mentales que enfrentamos quienes trabajamos pensando en impuestos es esa vocecita que nos dice que si algo no es "tax efficient", entonces está mal.

Y no es así. Hay veces en las que pagar más impuestos es inevitable. Otras veces, es deseable.

Vamos a desarmar juntos este mito que hace estragos especialmente en emprendedores, freelancers con éxito incipiente, y hasta en empresarios consolidados que siguen tomando decisiones con la cabeza en la AFIP y no en la cuenta bancaria.

"Ah, claro, cuanto más gano más pago"

Esta es una de las primeras confusiones que aparece.

"Si pago más es porque gané más, ¿no?"

Falso. Esa lógica es tramposa y peligrosa. No es por eso.

"Ya sé a lo que te referís: países con impuestos altos pero buenos servicios"

Tampoco.

La idea de "pago más pero me dan salud y educación de calidad" es un cuento más flojo de papeles que un Renault 12.

En el 95% del mundo la salud pública es paupérrima. Canadá, UK, Francia, España incluidas. Incluso en países donde el sistema público funciona bien, la versión privada del mismo servicio es replicable por valores accesibles al mes. Con lo cual, cobrarte cifras enormes de tu renta por eso sigue siendo un choreo.

De qué estamos hablando entonces

Lo que pasa es que muchos viven con un sesgo: confunden eficiencia fiscal con buena decisión de negocios. Y eso es un error estratégico de manual.

Frente a una decisión que tiene una alternativa tax efficient y una que no lo es, tenés que elegir siempre la que más guita deja en tu bolsillo. Y la que más guita te va a hacer ganar a futuro.

Pagar más impuestos puede ser un problema menor. Ganar menos, ese sí es un problema.

Cuando tomás decisiones de negocios, la variable fiscal es importante, pero puede que sea un factor más entre otros. Como el riesgo, la escalabilidad, la reputación o la proyección a largo plazo.

A veces, la opción más "cara" en términos tributarios es la que te va a permitir acceder a un mercado más grande, firmar con un cliente más serio, o escalar tu proyecto de manera que valga la pena el trade-off.

¿Te hace sentido pagar menos impuestos si eso te deja afuera de un mercado que puede multiplicar tu facturación?

Ejemplos concretos donde pagar más tiene sentido

Un freelancer que cobra desde una LLC en Delaware puede estar pagando más impuestos que si estructura desde otra jurisdicción. Pero si esa LLC le permite acceder a bancos que le dan credibilidad frente a clientes norteamericanos o europeos, entonces ese costo adicional puede valer cada centavo. Porque el acceso a esos clientes puede generar ingresos que justifiquen ampliamente el diferencial impositivo.

Una startup que estructura su holding en Cayman puede tener costos de mantenimiento y complejidad mayores que si se hubiera quedado con una estructura más simple. Pero si esa estructura le permite levantar una ronda de inversión de fondos institucionales que no tocarían el proyecto con otra jurisdicción, entonces el gasto tiene sentido. (Y probablemente la alternativa de no estructurarse así implicaba quedarse sin ronda.) Si querés entender mejor ese tipo de estructuras, te recomiendo leer sobre qué es un Cayman Sandwich y por qué puede no ser para vos.

Un emprendedor que decide facturar directamente desde Argentina en lugar de offshore porque así puede trabajar con ciertos clientes corporativos que no aceptan proveedores en jurisdicciones que consideran problemáticas. Probablemente pague más. Probablemente valga la pena.

El problema real está en otra parte

El problema aparece cuando tomás decisiones únicamente por el aspecto fiscal sin mirar el resto de las variables. Cuando rechazás un cliente porque te complica la estructura. Cuando dejás pasar una oportunidad de negocio porque te sube la carga tributaria. Cuando te obsesionás tanto con pagar lo menos posible que perdés de vista para qué estás haciendo todo esto.

Nosotros vemos casos así seguido. Gente que diseñó estructuras perfectas en papel, tax efficient hasta la médula, pero que están varadas porque nadie les quiere abrir una cuenta bancaria. O que tienen todas las protecciones del mundo pero no pueden escalar porque el diseño fiscal los dejó afuera de ciertos mercados. De hecho, la parte bancaria nunca debería ser un detalle de último momento en ninguna estrategia de estructuración.

La eficiencia fiscal es un medio

Cuando armamos una Planificación fiscal multijurisdiccional con nuestros clientes, siempre empezamos por entender qué querés hacer con tu negocio. No por cuánto querés pagar de impuestos.

Porque la estructura tiene que servir al negocio, no al revés. Y eso puede implicar, en muchos casos, que pagar un poco más en un lugar te permita ganar mucho más en otro.

La eficiencia fiscal es un medio para un fin. El fin es que tu negocio funcione, crezca, sea sostenible y te deje vivir bien. Si la estructura fiscalmente perfecta te aleja de ese objetivo, entonces tu estructura está mal aunque los números digan lo contrario.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

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