Leíste el término mil veces. Creés que tenés una cierta idea de lo significa, pero si te piden que lo expliques, te quedás más callado que un punk frente una partitura.
Un forward contract es básicamente un acuerdo para comprar o vender algo a un precio que fijás hoy, pero la entrega y el pago ocurren en una fecha futura. La idea es simple: te protegés de las fluctuaciones del mercado asegurándote un precio por adelantado.
¿Cómo funciona en la práctica?
Imaginate esto: producís vino, pero no tenés tierras. Para que tu negocio funcione, necesitás uvas y las comprás en otro lado. La cuestión es que el precio de las uvas fluctúa. Un año puede haber una superproducción de uvas y los precios caen. Al año siguiente, algo diezma la cosecha y los precios se disparan.
Ese vaivén de precios puede poner en riesgo tu negocio.
Ahí es donde entra en juego el forward contract. Vos acordás con un proveedor de uvas comprar una cantidad específica a un precio fijado hoy, pero la entrega y el pago se realizarán en una fecha futura. De esta forma, te asegurás el precio de las uvas para tu próxima producción de vino, sin importar cómo fluctúen los precios del mercado.
Los forward contracts no solo se utilizan en la agricultura. Son comunes en las finanzas para lidiar con las fluctuaciones de las monedas, las tasas de interés, las acciones y las materias primas. Los inversores los utilizan para protegerse contra los riesgos de las fluctuaciones del mercado, y las empresas los utilizan para proteger sus costos y sus ingresos.
¿Qué puede salir mal?
Esta certeza tiene su costo, y como toda apuesta, podés perder.
En nuestro ejemplo, si el precio de las uvas cae drásticamente, estarías pagando de más por las uvas según tu contrato. O si el proveedor de uvas no puede cumplir con el contrato por alguna razón (digamos que una plaga de langostas devora su viñedo), tendrías que salir al mercado a buscar uvas, quizás a un precio más alto. Podrías demandarlo, podrías quizás recuperar tu plata, pero vos querés uvas.
Además, los forward contracts no son tan líquidos como otros instrumentos financieros. Esto significa que no los podés vender tan fácilmente si necesitás plata. Estás comprometido hasta la fecha de vencimiento, te guste o no lo que pase en el medio. Por eso, antes de firmar cualquier cosa, conviene tener en claro qué implicancias puede tener no revisar bien un contrato.
¿Es lo mismo que un future contract?
Sí y no. Los futuros son forwards estandarizados que se venden en distintos mercados. La diferencia está en la flexibilidad y la liquidez: un forward contract es un acuerdo personalizado entre dos partes, mientras que un future contract se negocia en bolsas reguladas con términos estandarizados.
Los futures son más fáciles de comprar y vender, pero generalmente te dan menos margen para negociar las condiciones específicas que necesitás. Los forwards te permiten ajustar todo a medida, pero quedás atado a ese acuerdo bilateral hasta el final. En muchos contratos de este tipo también aparece una cláusula de arbitraje para resolver disputas sin ir a juicio, algo que vale la pena entender antes de firmar.
En resumen, los forward contracts son una herramienta financiera útil para lidiar con la incertidumbre del futuro. Pero, como toda herramienta financiera, deben utilizarse con cuidado y conocimiento. La protección que te dan contra la volatilidad viene con el precio de perder flexibilidad y la posibilidad de aprovechar movimientos favorables del mercado.
Si tu startup o emprendimiento está expuesto a fluctuaciones de precios que pueden comprometer tu operación, quizás valga la pena explorar este tipo de instrumentos. Dependiendo de tu situación, podría ser parte de una estrategia más amplia de gestión de riesgos financieros que te permita concentrarte en hacer crecer tu negocio sin que las variaciones del mercado te tomen por sorpresa. Y si tu negocio ya está en una etapa de crecimiento donde el burn rate y el runway son variables críticas, controlar los costos con instrumentos como este puede marcar la diferencia.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Para estructuras más complejas que involucren múltiples jurisdicciones y necesiten gestión de riesgos cambiarios u operativos, podés consultar sobre Estructuración corporativa internacional.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.
Contactanos


