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Freelancers27 de marzo de 2024 · 4 min de lectura

¿Qué son los derivados financieros exactamente?

B&P Consulting

Los derivados financieros son contratos cuyo valor depende de un activo subyacente. Especulá, cubrite de riesgos o entendé qué comprás.

¿Qué son los derivados financieros exactamente?

Hoy arrancamos con algo que escuchaste mil veces, quizás incluso nombraste en alguna charla de café, pero nunca terminaste de entender del todo.

Los derivados son contratos (arrancamos por lo básico)

Un derivado financiero es un contrato. Nada más y nada menos que eso. Lo interesante es que su valor se desprende de la evolución del precio de un activo subyacente. Ese activo puede ser una acción, un bono, una mercancía, una tasa de interés, un índice de mercado, lo que sea.

¿Para qué sirven? Para especular sobre el futuro precio de ese activo o para protegerte contra posibles pérdidas. Dependiendo de tu situación, podés usar derivados para cubrirte de riesgos o para apostar a que algo va a subir (o bajar).

Los derivados están en todos lados. En los mercados globales son herramientas de negociación que mueven volúmenes obscenos de plata. Y sí, también estuvieron presentes en varias crisis financieras. Pero eso no los convierte en el enemigo. Los convierte en herramientas complejas que requieren entender qué estás haciendo.

Cuatro tipos (y después te explico uno que seguramente usaste sin saberlo)

Los derivados financieros se pueden clasificar en cuatro categorías principales.

Forwards: son contratos personalizados entre dos partes para comprar o vender un activo a un precio acordado en una fecha futura. Se negocian over-the-counter (OTC), es decir, directamente entre las partes sin pasar por una bolsa. Esto significa que hay mayor flexibilidad, pero también mayor riesgo de contraparte (el riesgo de que la otra parte no cumpla). Si querés profundizar en esta figura específica, tenemos un artículo dedicado a qué es un Forward Contract y para qué sirve.

Futuros: son similares a los forwards, pero estos contratos están estandarizados y se negocian en bolsas de futuros. Esa estandarización reduce el riesgo de contraparte porque la bolsa actúa como intermediario. Generalmente se usan para materias primas, divisas, índices.

Opciones: acá tenés un contrato que te otorga el derecho (pero no la obligación) de comprar o vender un activo a un precio especificado en o antes de una fecha determinada. Las opciones se dividen en dos: call (opciones de compra) y put (opciones de venta). Pagás una prima por ese derecho, y después decidís si lo ejercés o no.

Swaps: permiten a las partes intercambiar flujos de efectivo o activos financieros bajo condiciones preestablecidas durante un periodo específico. Los más comunes son los swaps de tasas de interés y los swaps de divisas. Son contratos que pueden durar años y que sirven, en muchos casos, para gestionar riesgos de tipo de cambio o de fluctuación de tasas.

¿Usaste alguna vez apalancamiento en un broker retail? Entonces compraste un CFD (Contract for Difference), que también es un derivado. Es un contrato que establece el pago de un monto dependiendo de cómo se comporte el precio del activo subyacente. Compraste exposición al precio, pero nunca compraste el activo en sí.

¿Por qué deberías entender esto aunque no operes derivados?

Porque si trabajás con inversiones, si tenés plata afuera, si comprás activos o si simplemente querés entender cómo funcionan los mercados, los derivados están ahí. Están en los productos financieros que te ofrecen, en las coberturas que podés armar, en los riesgos que asumís sin darte cuenta.

Y porque muchas veces la diferencia entre proteger tu patrimonio y perderlo está en entender qué estás firmando. Los derivados pueden ser herramientas útiles o pueden ser bombas de tiempo, dependiendo de qué tan claro tengas qué estás haciendo con ellos. Si estás estructurando inversiones desde el exterior, también tiene sentido revisar si se puede invertir con una LLC y cuándo eso realmente te conviene.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

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