Muchas veces hablamos de corporaciones. De hecho, muchas veces es necesario incorporar una corporación en el exterior para poder desarrollar una actividad profesional o comercial. Pero ¿cómo funciona realmente una empresa?
Mucha gente cree que lo sabe hasta que se encuentra en la situación de tener que hacer funcionar una. Así que aunque creas que ya te sabés el ABC del Corporate Governance, probablemente este artículo te sirva igual.
Hay incontables tipos societarios en el mundo
Lo que sigue es la forma en que esto se explica en Cornell. O por lo menos cómo lo expliqué yo una vez en una de las cafeterías (muy linda, por cierto). ¿O sea que fui profesor de Cornell? Bueno, no. Pero así lo expliqué una vez, así que si quieren pueden decirme "Barrani Faculty".
Humoradas aparte, vamos a hacer el disclaimer de que hay en el mundo incontables tipos societarios y nos vamos a referir a la corporación más utilizada, que es una C-Corp americana. Hay algunas similitudes a estos respectos con las LLC y también con sociedades de otros países.
La corporación como un país
La mejor forma de entender una corporación es mediante compararla con un país. Una corporación es una entidad abstracta con personería propia, pero si la vemos como un país todo resulta mucho más sencillo de entender.
Toda corporación debe regirse de acuerdo a un set de reglas claras, y por esto es que a la hora de formar una corporación son tan importantes los bylaws.
Los bylaws, o el estatuto, conforman un documento interno y privado que estipulará por escrito la forma de gobierno y todo aquello que deba negociarse respecto de la interacción entre la empresa y los socios, entre otras cuestiones. En la corporación-país de nuestro ejemplo, los bylaws serían la Constitución Nacional. Nunca pierdas la oportunidad de escribir en ella lo que necesités que diga.
Los socios son ciudadanos, el directorio es un Congreso
Los socios, accionistas o shareholders son los ciudadanos. Ya sea porque ahí estaban cuando nacía este nuevo país, porque heredaron la ciudadanía de los padres, o simplemente porque la compraron mediante un programa de Citizenship by Investment.
Y como todos sabemos, el pueblo, la ciudadanía no se gobierna a sí misma directamente. Lo hace a través de sus representantes. Y para esto es que votarán las designaciones necesarias para el directorio.
Pero incluso habiendo un directorio, los accionistas conservan el poder máximo. Dependiendo de cómo se estipule en los bylaws, pueden pasarle por arriba a las decisiones del directorio en referendums realizados en las asambleas.
El directorio es como un Congreso. En general, se compone al menos de un presidente, un tesorero y un secretario. Y mediante votaciones internas, decide el rumbo macro de la empresa y establece nuevas reglas. Pero el directorio no maneja el día a día del negocio ni está tan involucrado en el negocio propiamente dicho. Para esos fines va a designar a los oficiales.
Los oficiales a menudo van a poner en sus tarjetas personales sus títulos de tres letras: CEO, CFO, etc. Si querés entender mejor quién tiene realmente el poder en cada nivel, te recomendamos leer CEO, accionista o director: quién manda realmente en tu empresa.
Las personas que cumplen más de una función
Pero la cosa no es tan lineal, y de hecho se puede complicar bastante. Es normal que haya personas que cumplen más de una función.
Si existe un accionista que tiene el 51% de las acciones, entonces básicamente es un dictador. Puede controlar todas las votaciones. Puede designarse a sí mismo como presidente, tesorero, CEO y lo que se le antoje.
En casos donde la titularidad de las acciones está más equitativamente repartida y puede ser entre miles de accionistas, entonces sí la cosa se parece más a la de un país normal. Hay alianzas espurias, grupos enemigos, pujas de poder, conspiraciones y puñaladas por la espalda.
Reglas claras conservan amistades
Es muy importante no ignorar los bylaws, ya que cuando hay varios socios involucrados, esta es la instancia en la cual reglas claras conservan amistades y evitan maniobras turbias. En el mundo startup es común que los inversores se coman crudos a los fundadores cuando estas reglas no están bien escritas. De hecho, los founders pueden ser echados de sus propias empresas precisamente por no haber prestado suficiente atención a estos documentos desde el inicio.
Cuando uno recién empieza, quizás no se imagina que su pequeño y pacífico país vaya a convertirse en eso. Pero puede pasar muy rápido si a la empresa le va bien.
Volvemos entonces al principio y a la importancia de los bylaws, los cuales pueden dictar el funcionamiento de la empresa en todo momento y pueden ser muy complicados de modificar. Si estás por incorporar una empresa, nunca te pierdas la oportunidad de escribir tus propias tablas de la ley.
La historia está repleta de aquellos que no la hicieron y los sacaron a patadas de su propia empresa apenas empezó a entrar un billete. Un mecanismo complementario que también conviene tener en cuenta desde el principio es el vesting agreement, que protege a los fundadores frente a socios que se van antes de tiempo.
Si necesitás ayuda para incorporar tu empresa, podemos ayudarte. Trabajamos con Estructuración corporativa internacional y conocer bien las reglas del juego puede ayudarte a evitar problemas a futuro y a tomar decisiones estratégicas que protejan tu patrimonio y tu trabajo.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
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