← Blog
Estructuración29 de marzo de 2023 · 6 min de lectura

Incorporar una empresa en USA y trabajar para ella: guía completa

B&P Consulting

¿Podés incorporar en USA y trabajar para tu empresa? La respuesta es sí, depende, no, y sí pero no te conviene. Te explicamos cada escenario y sus implicancias.

Incorporar una empresa en USA y trabajar para ella: guía completa

Incorporar una empresa en USA y trabajar para ella: guía completa

La pregunta viene todo el tiempo. Y la respuesta es sí, depende, no, y sí pero probablemente no te convenga.

Si lo que buscás es mudarte: olvidate

Empecemos por lo más directo. Ser dueño de una empresa en Estados Unidos no te da derecho a vivir ni trabajar ahí. Ni siquiera en tu propia empresa.

Funciona igual que con las propiedades. Cualquier extranjero puede comprar una casa en Miami, pero eso no le da derecho a vivir en ella. Podés ser titular de una LLC en Wyoming y seguir necesitando visa de turista para pasar unas semanas en Nueva York.

¿Por qué? Porque incorporar una entidad legal es un acto comercial, no migratorio. Estados Unidos separa claramente quién puede tener empresas de quién puede vivir y trabajar en su territorio. Y el segundo grupo es bastante más exclusivo que el primero.

Con lo cual, si tu objetivo era incorporar, conseguir un EIN, y mudarte tranquilo a trabajar desde una cafetería en Austin, lamento decirte que la cosa no funciona así.

Camino uno: trabajar como contractor desde afuera

Ahora bien, esto sí podés hacerlo. Podés ser dueño de una LLC en Delaware y facturarle a esa LLC desde Argentina (o Uruguay, o México, o donde estés) como contractor.

¿Es legal? Sí. ¿Tiene sentido siempre? Depende. Dependiendo de tu situación fiscal personal, de cómo esté estructurada tu empresa, de qué tipo de servicios estés prestando, y de un montón de otras variables, este esquema puede funcionar bien o puede generarte una carga tributaria innecesaria.

Por ejemplo, si tu LLC tributa como Corporation y vos le facturás como contractor desde el exterior, esa entidad va a tener que pagar impuesto corporativo sobre sus ganancias, y después vos vas a tributar en tu país de residencia sobre lo que cobres. En muchos casos, esto implica doble imposición económica (no siempre técnica, pero duele igual). Hay estructuras mejores.

Pero como poder, podés. La cuestión es si te conviene.

Camino dos: ir por la visa de inversionista

La otra opción es arrancar el proceso de una visa como la E2, que está basada en inversión en un emprendimiento propio. Acá sí podés terminar viviendo y trabajando en Estados Unidos gracias a tu empresa.

Pero hay que cumplir varios requisitos (inversión sustancial, empresa operativa, generación de empleo, entre otros) y el proceso puede volverse largo y costoso. Y depende, además, de que tu país de origen tenga un tratado con Estados Unidos que habilite este tipo de visas.

Esto no es automático. Es un camino migratorio que requiere planificación, documentación, y bastante paciencia. Pero es posible.

El problema del nómade digital que freelancea en USA

Acá viene una trampa en la que caen varios. Sos freelancer, tenés tu LLC en Delaware, trabajás remoto desde donde te plazca. Todo perfecto. Hasta que decidís irte de "vacaciones" a Estados Unidos y seguir trabajando desde ahí.

¿Qué puede pasar? Que tu empresa genere lo que se llama ETBUS (Effectively Connected Trade or Business in the United States). Básicamente, que Estados Unidos considere que tu empresa está realizando actividad comercial en su territorio y decida gravarla como si fuera residente fiscal.

Y esto puede arruinarte la estructura completa. Porque una LLC que era pass-through y transparente fiscalmente, de repente empieza a tener obligaciones tributarias federales y estaduales en USA que no tenías contempladas.

Con lo cual, podés hacer tu prestación de servicios, técnicamente. Pero puede que no te convenga para nada hacerlo físicamente desde territorio estadounidense, aunque estés ahí como turista. Si te interesa entender mejor cómo funciona la residencia fiscal cuando viajás mucho, vale la pena leer sobre el mito del turista perpetuo sin impuestos.

Incorporar es fácil, estructurar bien es otra cosa

El proceso de abrir una LLC en Estados Unidos lleva literalmente minutos si sabés qué hacer. Completás un formulario online, pagás un fee estatal, y listo. Ya tenés entidad.

Pero eso es como comprar un auto sin saber manejar. Tenés el vehículo, pero no tenés idea de cómo usarlo sin chocarte.

Las variables que tenés que considerar al incorporar (y después de incorporar) son bastantes. Qué estructura elegir, cómo va a tributar esa entidad, si va a tener presencia física o va a ser puramente digital, cómo vas a relacionarte vos con ella, dónde va a estar tu residencia fiscal, qué tipo de compliance vas a tener que cumplir, cómo vas a cobrar, cómo vas a distribuir, qué pasa si querés traer un socio. La lista sigue.

Y cada decisión que tomes en este proceso puede tener impacto en tu carga tributaria, en tu flexibilidad operativa, y en tu capacidad de escalar o salir más adelante.

¿Sabías que si estructurás bien desde el principio, podés abrir muchas puertas que después son caras o directamente imposibles de abrir? Nosotros trabajamos con freelancers, emprendedores y startups que vienen con estructuras armadas a los ponchazos, y muchas veces la solución pasa por desarmar y volver a armar desde cero. Es más barato hacerlo bien la primera vez.

Cada caso es distinto (en serio)

No hay una respuesta universal a si te conviene o no trabajar para tu propia empresa en USA. Depende de tu objetivo, de tu situación fiscal personal, de tu país de residencia, del tipo de servicios que prestás, de si tenés clientes en USA o afuera, de si planeás buscar inversión, de si querés traer socios.

Hay casos donde tiene perfecto sentido que seas contractor de tu propia LLC. Hay otros donde es mejor que seas socio pasivo y contrates a alguien más para operar. Y hay casos donde directamente no te conviene incorporar en USA y es mejor mirar otras jurisdicciones.

Lo que sí es seguro es que aventurarse sin asesoría en estos temas suele salir más caro que contratar a alguien que sepa desde el principio. Si querés entender mejor cuál es el error más frecuente al estructurarse, tenemos un artículo que va directo al punto.

Podemos ayudarte a armar una Estructuración corporativa internacional que tenga sentido para tu caso específico, sin soluciones genéricas ni recetas mágicas.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

Si estás evaluando viajar a USA para gestionar tu empresa, tené en cuenta que el gobierno llegó a implementar fianzas de hasta USD 15.000 para ciertos turistas como control migratorio.

Y si decidís avanzar, tené claro que montar toda la estructura operativa lleva meses, no semanas.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.

Contactanos

¿Tu situación tiene algo de esto? No sigas postergando la consulta.

Agendá una consulta