Hace unos días tuvimos una charla con el CEO de una de las startups tech más grandes de LATAM. Están metiéndole fuerte a la inteligencia artificial y la conversación derivó en cambios de paradigmas laborales. En determinado momento ya nos estaba mostrando cómo, mediante su plataforma, existen agentes de AI que se dedican pura y exclusivamente a implementación.
Y entonces apareció este concepto: "Si la ejecución se vuelve un commodity, entonces lo único que va a importar de nuevo son las ideas."
Esto va a contramano del manual startup de las últimas décadas
Durante años nos educaron con el mantra: "las ideas no valen nada, lo único que importa es la ejecución." Y en su momento tenía sentido. En un mundo donde llevar una idea a la realidad era un camino lleno de obstáculos técnicos, financieros y logísticos, ejecutar bien era lo que separaba a los que hablaban de los que hacían.
Pero ¿qué pasa si cambió el terreno? ¿Qué pasa si la ejecución se está comoditizando?
Lo que antes era un arte reservado para unos pocos hoy es una fábrica con producción en masa. Herramientas no-code, IA generativa, APIs para todo, automatizaciones que harían llorar a un project manager. ¿Querés armar un SaaS? Tenés plantillas, flujos, asistentes que te ayudan a escribir el pitch, el código, el Business Model Canvas.
Si la ejecución dejó de ser ese monte Everest que había que escalar para transformarse en una autopista bien pavimentada, si todos pueden ejecutar más o menos igual, ¿qué te diferencia?
Las ideas.
Volvemos a lo que estaba subestimado
Acá es donde la charla con el CEO cobró otra dimensión. Porque si la ejecución ya no es una ventaja competitiva, entonces volvemos a mirar con cariño a ese elemento subestimado durante tanto tiempo: la idea.
Obviamente no estamos hablando de esas ideas que tenés todos los días del tipo "Uber pero para perros". Estamos entrando en una era donde el valor está en la capacidad de imaginar cosas nuevas, de conectar puntos, de desafiar lo establecido. Ideas que cuando le pedís a ChatGPT "dame veinte ideas", todavía no te las da.
Volvemos a la raíz: pensar. Idear. Imaginar. Esas habilidades que durante años parecían secundarias en la carrera por hacer rápido ahora vuelven al centro de la escena. Y esto tiene consecuencias directas sobre cómo se valúa una startup: ya no alcanza con mostrar tracción de ejecución, hay que poder defender cómo se le pone precio a una startup y qué variables influyen cuando el diferencial es intangible.
La creatividad real no es solo producir ideas. Es elegir cuál tiene sentido y por qué. Es sentir el timing, entender el contexto, tener empatía con el usuario que todavía no existe. Eso sigue siendo humano por un poco más de tiempo (quizás mucho más, quizás no tanto).
¿Y si las ideas también se vuelven un commodity?
Es posible, pero lo vemos más difícil. La intuición, el timing, la cultura, la empatía, el contexto. Las ideas pueden venir de todos lados, pero elegir la correcta, sentirla, saber cuándo tirarla y cuándo guardarla… eso va a seguir siendo humano.
Personalmente, en una pelea en la que valen más las ideas que la ejecución, nos sentimos más cómodos. Porque ejecutar podés tercerizar (y ahora más que nunca). Pero pensar, eso todavía te lo tenés que bancar vos.
Vale la pena también recordar que el sesgo hacia la juventud en el mundo emprendedor tiene mucho que ver con esta ecuación: los founders jóvenes cargan con expectativas de ejecución rápida que quizás pronto dejen de ser relevantes. La experiencia y la capacidad de generar ideas con sustancia pueden volver a cotizar alto.
Y si tu startup está armada sobre una idea que vale, quizás sea momento de asegurarte de que la estructura legal y corporativa que la sostiene también valga. Porque las ideas pueden ser brillantes, pero sin una Estructuración corporativa internacional sólida, el valor se diluye en el camino.
Del mismo modo, si estás pensando en salir a buscar capital sobre la base de esa idea diferencial, conviene tener claro cuándo es momento de ir a buscar financiamiento y cuánto pedir antes de sentarte frente a un inversor.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.
Contactanos


