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Startups18 de septiembre de 2023 · 7 min de lectura

Cuándo buscar financiamiento para tu startup (y cuánto pedir)

B&P Consulting

Timing y monto son todo en financiamiento de startups. Te contamos cuándo salir a buscar capital, cuánto pedir según tu etapa, y cuándo es mejor no hacerlo.

Cuándo buscar financiamiento para tu startup (y cuánto pedir)

El momento de salir a buscar plata no es cuando se te ocurre que "sería bueno tener más capital", sino cuando realmente lo necesitás para dar el siguiente paso. Y la diferencia entre esos dos momentos puede ser toda tu equity.

Ahí estás, con tu idea revolucionaria y ese brillo en los ojos de quien sabe que está ante algo grande. Pero llega un punto en el que la pasión y la energía no alcanzan, y el bolsillo empieza a sentir el peso de la realidad. ¿Es momento de buscar financiamiento para tu startup?

La respuesta depende de dónde estés parado.

La primera ronda: cuando la idea no se paga sola

Imaginate que tenés ese grupo de founders con una energía tremenda, dispuestos a invertir cada segundo de su tiempo. Pero por más que le metan ganas, el alquiler, el servidor, y hasta el delivery de empanadas y sushi para las juntadas de brainstorming no se pagan solos.

En situaciones así, quizás sea momento de salir a buscar capital. Pero no cualquier capital.

En esta instancia donde tenemos una idea, tiempo y entusiasmo, lo más habitual o recomendable es buscar una ronda de ángeles que implique poca dilución y terms muy poco rompepelotas (perdón por la terminología legal). Estamos hablando de un capital moderado que te permita vivir unos meses mientras armás algo tangible, no de fondos millonarios que vienen con board seats y clausulas de veto.

Los ángeles invierten en personas y en ideas. No esperan ver un P&L perfecto ni métricas de retención que harían llorar de emoción a un analista de Goldman. Esperan ver que sabés de lo que hablás, que tenés un plan medianamente coherente, y que podés ejecutar.

Cuando ya probaste que algo funciona

Por otro lado, tenés a aquellos que ya tuvieron su primer vuelo con una ronda de ángeles. La fiesta estuvo buena, pero la plata empieza a escasear y hay que volver a pasar la gorra.

Aquí, la cosa se pone picante.

Porque ya no es solo una idea y unas ganas tremendas, ahora hay que mostrar avances, números y darle al inversor una pista clara de que el camino hacia la rentabilidad no es una quimera. En estos casos, una ronda más jugosa podría estar en el horizonte. Pero, ojo, que con más plata, vienen más responsabilidades.

Los inversores en esta etapa ya no son tu tío que confía en vos porque te vio crecer. Son fondos con partners que tienen que rendir cuentas a sus propios inversores, con modelos de retorno esperado, con expectativas de dilución en rondas futuras, y con toda la parafernalia de un cap table que empieza a parecerse a un mapa del subte de Tokio.

¿Qué necesitás para convencerlos? Tracción real. Usuarios que usan tu producto sin que los apuntes con una pistola. Ingresos, aunque sean chicos. Un equipo que sabe lo que hace. Y sobre todo, una narrativa creíble de cómo vas a escalar esto sin que explote todo en el camino.

Cuánto pedir (y por qué importa más de lo que pensás)

La pregunta del millón. Literalmente, a veces.

Mucha gente piensa que mientras más capital levantes, mejor. Que es una medalla de honor salir en TechCrunch diciendo que levantaste una ronda Serie A de varios millones. Y la verdad, puede ser. Pero también puede ser la peor decisión que tomes.

Porque acá hay un tema de dilución, pero también de presión. Si levantás mucha plata muy pronto, las expectativas de crecimiento son desmedidas. Los inversores que pusieron esa cantidad no lo hicieron para que crezcas lindo y orgánico. Lo hicieron esperando que en tres años valgas diez veces más de lo que valés hoy.

Eso puede llevarte a tomar decisiones apresuradas. Contratar demasiado rápido. Quemar plata en marketing antes de entender realmente tu modelo de adquisición. Pivotear cada dos meses porque necesitás mostrar crecimiento y no te da el tiempo para iterar con calma.

En cambio, si levantás lo justo para la etapa en la que estás, tenés margen para equivocarte. Para aprender. Para encontrar product-market fit sin que un board de inversores te esté respirando en la nuca cada vez que las métricas no son las esperadas. Monitorear tu burn rate y runway en esta etapa es tan crítico como la ronda en sí misma.

Cuando NO deberías salir a buscar financiamiento

Pero (siempre hay un pero) no todo es color de rosas. Porque acá hay un desgaste natural.

Supongamos que después de un tiempo en la cancha, los founders sienten que la pasión inicial decayó. Capaz que las ideas brillantes ya no brillan tanto, o se dieron cuenta de que hay otros rumbos que quieren explorar.

Ahí, por más tentador que sea salir a buscar financiamiento, hay que parar la pelota y reflexionar.

A veces es necesario dejar el ego de lado y entender que salir a buscar plata ajena es una responsabilidad grande. No es solo sobre lo que vos querés, sino sobre qué podés ofrecerle a ese que confía en tu proyecto. Si ya sabés que tu corazón no está en esto, o que el equipo está roto, o que el mercado te está diciendo algo que no querés escuchar, conseguir financiamiento solo va a patear el problema para adelante.

Y acá viene algo que nadie te dice: está perfecto cerrar una startup. Está perfecto decir "esto no funcionó" y pasar a otra cosa. Lo que no está perfecto es quemar plata de inversores porque no tuviste los huevos de admitir que ya no creías en el proyecto.

El timing lo es todo

En fin, como en casi todo en la vida, el timing es clave. No te apures, pero tampoco te duermas.

En este tango emprendedor, hay que entender que plata que no quemaste es plata que todavía puede estar en la mesa para un proyecto que realmente te apasione. Y dilución que no regalaste es equity que podés negociar mejor cuando tengas más palanca.

Salir a buscar capital en el momento correcto, por el monto correcto, con los inversores correctos, puede ser la diferencia entre escalar tu startup o convertirte en un caso de estudio de lo que no hay que hacer. Nosotros vemos esto todo el tiempo: founders que levantan muy pronto y se arrepienten, o que esperan demasiado y se quedan sin runway justo cuando las cosas empezaban a funcionar.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

Antes de cerrar tu ronda, asegurate de tener bien claro cómo funcionan los pactos parasociales, porque ahí es donde se definen los derechos reales de cada inversor y fundador.

Además del financiamiento tradicional, algunas empresas se adquieren mediante operaciones de leveraged buyout, donde la deuda juega un rol central en la estructura de la transacción.

Y si el financiamiento no llega o no alcanza, a veces una reestructuración o fusión es la alternativa estratégica que te permite seguir creciendo sin levantar nueva ronda.

Cuando levantás capital, también es buen momento para revisar tu política de stock options y entender cómo impactan en tu cap table.

Y antes de salir a buscar inversores, asegurate de que tu empresa sea vendible estructuralmente: el caos operativo espanta capital tanto como espanta compradores.

Antes de cerrar una ronda, asegurate de entender cómo funcionan los veto rights y qué poder de decisión podrían tener los nuevos inversores sobre tu startup.

Cuando negocies una ronda, no te enfoques solo en la valuación: entender la Liquidity Preference puede ser igual de importante para proteger tu retorno en un exit.

Eso sí: diseñá bien tu estructura de equity y directorio, porque los founders pueden ser echados de sus propias empresas si no protegés tu control desde el principio.

Antes de salir a buscar capital, es fundamental que entiendas cómo se valúa una startup en etapas tempranas: el precio que te ofrezcan va a depender de variables concretas que podés preparar de antemano.

Si todavía no estás listo para una ronda formal pero necesitás capital para validar, las Convertible Notes para friends & family son una buena opción intermedia.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.

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