Cómo empezar a freelancear para el exterior
Hablemos de freelancear. Hoy vamos a despejar las diferencias básicas entre conceptos que se mezclan constantemente, vamos a ver qué servicios se pueden exportar, cómo formar tu skill set y cuánto puede tardar en girar la rueda.
Nosotros estamos en contacto permanente con dos tipos de clientes: empresas cuyos dueños empezaron como freelancers, y freelancers listos para dar el paso y transformarse en empresas. Lo que sigue es producto de años de conversaciones con ambos.
Freelancer, trabajador remoto y exportador de servicios: no son lo mismo
Un freelancer es un trabajador autónomo que vende sus servicios a distintos clientes. Un trabajador remoto tiene un empleador, pero puede ejecutar sus tareas remotamente. Un exportador de servicios es una persona que provee un servicio desde una jurisdicción cuyo beneficio o explotación se percibirá en otras.
Un freelancer no necesariamente exporta servicios porque puede tener clientes locales. Pero la mayoría de quienes quieren meterse en este mundo quieren ser tanto freelancers como exportadores de servicios. Ahí es donde la cosa se pone interesante.
Qué servicios son freelanceables
Existen infinidad de servicios que un freelancer puede ofrecer al exterior. Únicamente dentro del campo de IT debe haber más de cien. Pero también podemos hablar de diseño gráfico, fotografía, música, animación, 3D, edición de video, data mining, asistencia virtual, SEO, marketing en general, creación de contenido, Adsense, PNT, links de afiliado, clases virtuales, venta de cursos, venta de ebooks, copywriting, consultoría, ilustración, print on demand, Amazon FBA, dropshipping, traducción, streaming, servicios de suscripción, webcam, venta de leads, venta de packs y por qué no servicios eróticos virtuales.
Literalmente miles de opciones. Tu propia creatividad es tu límite. Si querés ver una lista más completa, acá tenemos 130 servicios exportables que podés vender al exterior.
Definir claramente qué vas a ofrecer
Lo primero consiste en definir claramente cuál va a ser el servicio o producto que se va a ofrecer. Tenés que hacerte a vos mismo una autoauditoría en la que definís sinceramente cuál es tu nivel de skill en determinadas cuestiones. Y cuando digo sinceramente no me refiero a tirarte abajo. Me refiero a hacer un assessment lo más objetivo posible.
Preguntate cuánta gente tiene el mismo nivel de conocimiento y experiencia en el área que hayas elegido. Si realmente pensás que todavía no estás para salir a competir, entonces no dudes ni un segundo en empezar una etapa de formación. No tiene que ser formación formal. Puede ser tranquilamente Udemy o Skillshare. Tomate un año para perfeccionarte en eso que sentís que te falta, y te aseguro que vas a estar listo para salir a venderlo.
No vas a ser el mejor, pero no hace falta ser el mejor para ser profesional en determinado campo. Profesionales hay miles, y la elite quizás sea un pequeño porcentaje. Creer que tenés que ser parte de una elite para poder freelancear es un grave error que únicamente te cuesta tiempo y plata.
Definir exactamente el servicio que se va a ofrecer implica encontrar un nicho en el que realmente te guste trabajar. Hay varias discusiones respecto de qué tan específico el nicho conviene que sea. En general vamos a estar de acuerdo que ser una especie de jack of all trades no sirve. Los especialistas te van a superar siempre, y muchos clientes no te van a tomar en serio.
Por otro lado cuanto más específico el nicho, mejor la competencia y mayor lo que se puede cobrar. Pero se corre el riesgo de ennicharse demasiado a tal punto que simplemente no tenga mercado. La buena noticia es que el nicho es regulable. No hay necesidad de definirlo perfectamente desde el principio, y se puede ir adaptando sobre la marcha.
Cómo empezar a vender el servicio y hacer girar la rueda
El éxito freelancer está basado en el concepto de hacer girar la rueda. Esto implica que con el trabajo constante y el paso del tiempo, llega un punto en que independientemente de lo impredecible del freelancismo, la facturación comienza a volverse predecible. Gira la rueda. Los clientes nuevos se van, reaparecen los viejos, otros te recomiendan, y otros te descubren.
Pero esto puede tardar años en suceder. Por eso lo ideal es entrar de a poco al freelancismo mientras todavía tenés un trabajo en otro lado. Hace años, yo trabajaba en una empresa mediana que estaba en pleno crecimiento. Trabajar ahí me dio bastante experiencia internacional y los últimos años empecé a desarrollar el asunto freelance (por supuesto siempre en compliance con la no competencia). En determinado momento supe que era momento de partir y ser cien por ciento independiente. El año siguiente gané dos mangos, y el otro recién se empezó a acomodar la cosa. Es un proceso que lleva tiempo.
Para algunos freelancers llegar a que gire la rueda implica conseguir un cliente fijo, para otros conseguir clientes mejores, y para otros conseguir un flujo mayor de nuevos clientes. Va a depender mucho de lo que ofrezcas y de tu industria. También es importante saber cómo lidiar con malos clientes y cuándo decirles adiós, porque no todos los proyectos que aparecen vale la pena sostener.
¿Te conviene buscar laburos en plataformas de freelancers? No te voy a mentir, ahí en general se compite por precio. Pero si tenés necesidad de generar experiencia hacelo. Los clientes generan clientes y nunca se sabe si un proyecto enorme va a derivar de una serie de eventos generados a raíz de un cliente chiquito.
Dónde conseguir clientes al principio
Hay varias formas de generarse clientes. La primera es buscar quiénes son los big players de tu industria y ofrecerles que terciaricen con vos. Esto es extremadamente común y mucha gente no sabe que cuando contrata a una super empresa con imponentes edificios de altos techos y pisos de mármol, el laburo propiamente dicho lo va a hacer un freelancer en calzoncillos de Batman. Ese podés ser vos.
Cuando sos un pequeño freelancer, todavía no vas a acceder a grandes marcas ni empresas de forma directa, pero podés hacerlo a través de laburar para otras empresas más grandes y generarte invaluable experiencia.
Otra buena fuente potencial de clientes es ir a buscar empresas pequeñas, u otros freelancers de rubros complementarios. De a poquito se va a ir agrandando la cosa.
Y para que no te desmotives te voy a decir algo. Los primeros mil dólares son los más difíciles. Podés tardar meses en ganarlos, o años. Pero una vez que los ganás, tu freelancismo fue probado en el campo de batalla. Si lograste ganarlos, pronto vas a empezar a ganarlos por mes, por semana. Tengo clientes que los ganan por día. Un freelancer de experiencia, según cuánto cotice su nicho, puede ganar cifras que varían enormemente según la especialización y el mercado.
No te preocupes tanto por esto. Si te mantenés constante, gira la rueda y aumentan los números. Después viene la estructura, después viene la estrategia. Primero, a empezar a producir. Cuando llegue ese momento, también conviene pensar en cómo ponerle precio a lo que exportás para no dejar plata sobre la mesa.
Si ya arrancaste a generar facturación internacional y querés evaluar cómo estructurar mejor tu operación, podés conocer más sobre Estructuración corporativa internacional.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Una vez que empezás a generar ingresos consistentes, puede aparecer un obstáculo inesperado: el miedo a ganar dinero, que lleva a muchos freelancers a sabotear su propio crecimiento.
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