← Blog
Freelancers12 de julio de 2021 · 5 min de lectura

Conseguí un cliente en el exterior: ¿me sirve la e-residency de

B&P Consulting

La e-residency de Estonia no es lo que pensás. Te explicamos qué es realmente, para qué sirve y por qué probablemente no sea la solución que estás buscando.

Conseguí un cliente en el exterior: ¿me sirve la e-residency de

Cada vez que alguien menciona la e-residency de Estonia en redes, aparecen comentarios delirantes. Que si es una visa para vivir en Estonia sin vivir en Estonia. Que si te da residencia fiscal automática. Que si podés abrir cuentas como si fueses un local estonio tomando mate en la cocina de tu casa en Caballito.

Nada de eso es cierto.

La respuesta rápida para la enorme mayoría de los casos es esta: si conseguiste un contrato en el exterior y estás viviendo en Argentina, el programa de e-residency probablemente no te sirva.

Qué es realmente la e-residency de Estonia

El programa de e-residency es un sistema por el cual un extranjero puede acceder al aparato de incorporación de empresas de Estonia de manera remota. Eso es todo.

No es una visa. No tiene nada que ver con tu residencia fiscal. No te da acceso bancario automático como si fueses un local. Es simplemente una forma de incorporar una empresa estonia sin tener que estar físicamente presente en el territorio.

¿Por qué alguien querría hacer esto? Porque Estonia tiene un sistema corporativo eficiente, digital y con reglas tributarias competitivas. Pero acá empiezan las confusiones, porque cuando la gente escucha "beneficiarse del sistema impositivo estonio" cree que eso aplica directamente a su persona.

Y no.

Quien puede aprovechar el sistema impositivo estonio es tu corporación. Vos seguís siendo residente fiscal donde vivís. Si vivís en Argentina, tu residencia fiscal es argentina sin importar cuántas empresas tengas en Estonia, Singapur o las Islas Caimán. La normativa que te importa (la que define cuánto y dónde pagás) es la argentina.

Tu empresa estonia viene con un set de reglas tributarias interesantes. Vos, no.

Para qué sirve (y para qué no) incorporar en Estonia

La e-residency tiene utilidad en casos muy específicos. Generalmente cuando una persona necesita una presencia corporativa dentro de la UE y tiene una residencia fiscal en algún lugar que sea amigable con estructuras de tipo CFC (Controlled Foreign Corporation). Para los argentinos, eso no aplica casi nunca.

¿Te sirve para vivir una vida tax free? Olvidate. Vivís en Argentina. Si querés eso, te vas a tener que mudar.

¿Te sirve para diferir impuestos? Podría, en teoría, servirte en algunos casos. Pero está repleto de opciones mejores. En Estonia vas a jugar con un doble diferimiento (el local y el argentino), y eventualmente vas a terminar pagando en ambas jurisdicciones. Ni siquiera vas a poder aprovechar todo el foreign tax credit porque seguro te van a cobrar VAT por un lado que no compensa nada del otro.

¿Podés obtener la e-residency y no declararla en Argentina? Podés hacer lo que quieras, pero te va a ir mal. La tendencia global va en dirección opuesta y la UE es totalmente cooperante en materia de intercambio de información. Las estructuras que se armaban hace 10 años con la idea de que nadie se iba a enterar ya no funcionan. El sistema cambió.

La confusión entre empresa y persona

El mayor malentendido alrededor de la e-residency es pensar que incorporar una empresa en Estonia resuelve tu situación fiscal personal. La empresa tiene un tratamiento. Vos tenés otro completamente distinto.

Si vos vivís en Buenos Aires, cobrás en una cuenta estonia, y pensás que con eso ya está todo resuelto, estás pasando por alto que Argentina grava tu renta mundial. Podés tener la estructura más sofisticada del planeta, pero si tu residencia fiscal es argentina, tu obligación tributaria principal también lo es.

¿Esto significa que nunca tiene sentido estructurarse internacionalmente viviendo en Argentina? Para nada. Pero el punto es que la jurisdicción que elijas tiene que tener sentido dentro de tu situación completa, y Estonia rara vez lo tiene para un freelancer o contractor argentino promedio. Si te preguntás desde cuándo conviene plantearse este tipo de análisis, hay un artículo sobre a partir de qué monto conviene estructurar tu patrimonio que puede darte un punto de partida.

Cuándo sí tiene sentido (y por qué probablemente no sea tu caso)

Hay escenarios donde la e-residency puede tener utilidad real. Por ejemplo, si estás en proceso de relocalización y necesitás una presencia en la UE mientras organizás el resto. O si tenés clientes que específicamente requieren contratar con una entidad europea. O si tu modelo de negocio implica operaciones intra-UE y necesitás facturación local.

Pero incluso en esos casos, hay que evaluar si Estonia es la mejor opción o si existen alternativas más adecuadas. Muchas veces lo que parece una solución elegante termina siendo una complicación innecesaria.

Nosotros trabajamos en Estructuración corporativa internacional y vemos esto todo el tiempo: gente que viene con una idea preconcebida de lo que necesita (generalmente basada en algo que leyó en un hilo de Twitter) y resulta que su situación requiere algo completamente distinto.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.

Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.

Contactanos

¿Tu situación tiene algo de esto? No sigas postergando la consulta.

Agendá una consulta