Tu cuerpo es lo último que emigra
La persona física (tu envase proteínico, digamos) suele ser lo último que emigramos. Y si es lo último, ¿qué emigramos antes? Todo lo demás. Somos estructuras complejas, no solo un cuerpo que ocupa espacio en un territorio. Nuestra persona física es solo una parte del rompecabezas.
Si sos argentino, a muy temprana edad aprendés que hay dos monedas: una buena y una mala. Cuando decidís ahorrar en dólares, estás migrando de un sistema monetario fiduciario a otro. Estás eligiendo que el valor de la moneda en el cual depositás tu futuro bienestar sea resguardado por una jurisdicción extranjera. Si optás por criptomonedas, entonces emigrás del sistema fiduciario completo para que tu moneda no sea respaldada por estados sino por sistemas computacionales complejos imposibles de condicionar o manipular.
Emigramos desde la infancia
Emigramos también cuando empezamos a aprender otros idiomas. Cuando decidimos ver Thundercats y M.A.S.K. en vez de Pipo Pescador (todo bien con el loco Fischer, pero no hay comparación). En la adolescencia emigramos cuando descubrimos que existen los Beatles, los Beach Boys, Miles Davis. Nada te impide escuchar a Leon Gieco, pero tenés un mundo allá afuera a tu disposición.
Algún loquito lo llamará colonización. Es absolutamente lo opuesto: se llama libertad.
Luego emigramos nuestro consumo. Tanto de tangibles como de intangibles, optamos por marcas de otros países: electrónicos, zapatillas, redes sociales. Esto no es incompatible con la industria nacional. Esto mejora nuestra calidad de vida y por eso no solo lo hacemos sino que es absolutamente imposible dejar de hacerlo. Y los que quieren "vivir con lo nuestro" háganme el favor de mostrarme algún progre que no haya descontrolado B&H o H&M, porque yo la verdad que no lo conozco.
En la vida profesional emigrar es diversificar
Los que pueden, emigran sus cuentas bancarias, sus brokers y los activos en ellos custodiados. Los más inteligentes emigran además sus clientes, empleadores o fuentes de ingreso. No me olvidé de ustedes: acá en el blog tenemos artículos sobre cómo empezar a freelancear para el exterior y conseguir fuentes de ingreso en el exterior.
Mirá todo lo que ya emigramos y todavía no salimos del sillón.
Hoy en día en Argentina es posible ser una persona internacionalizada al máximo sin moverte de tu casa. No es fácil. Requiere estudio, asesoría y planificación. Pero es posible. También es posible dar el paso siguiente y emigrar la última parte del rompecabezas: la persona física.
Elegir el destino estratégicamente
Dejá de lado tanto prejuicios como idealizaciones. Ningún destino es una panacea. Tu calidad de vida va a depender en gran parte de tu capacidad productiva y del costo que cada Estado quiera cobrarte por dejarte vivir en él.
¿Te parece que es tiempo de cerrar el círculo? Podés empezar por ordenar toda la parte que ya migraste sin moverte del lugar. Eso ya es trabajo serio. Si moviste tus clientes, tus ingresos o tus activos al exterior, probablemente necesites revisar cómo está estructurado todo eso desde el punto de vista legal, fiscal y operativo.
Si estás ganando en moneda extranjera, cobrando de clientes internacionales o simplemente pensando en cuántas cuentas bancarias en el exterior conviene tener, tal vez sea momento de mirar la Estructuración corporativa internacional.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, contactate con nosotros y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.
Contactanos


