Respuesta corta: porque te interesa preservar tu patrimonio y tu libertad.
Respuesta larga: sabemos que no somos la profesión más querida del mundo. Sabemos también la saña y el regocijo con los que muchos celebran la idea de que los abogados vamos a desaparecer frente a la AI. Si te hace feliz imaginarlo, perfecto. Es tan plausible como que algún día todas las profesiones se reconviertan. Pero hoy, y por un buen rato, existen motivos concretos (y económicos) para contratar a un abogado por sobre ChatGPT o la AI que prefieras.
El output legal de la AI es de flojo para abajo
Podés pedirle mil veces que redacte un contrato, que te explique una cláusula, o que diseñe una estrategia. Lo más probable es que obtengas un primer borrador que necesita, como mínimo, varias correcciones sustantivas. Sacar algo realmente decente suele requerir diez idas y vueltas de "debate elevado" entre vos y la máquina: redefinir supuestos, corregir hechos, afinar el alcance, chequear jurisdicción, verificar mil cosas.
Eso supone tiempo, riesgo y costo oculto. Para quien no tenga recorrido legal, esa falsa economía se termina comiendo cualquier ahorro inicial.
Y acá está lo que nadie te dice: esas diez idas y vueltas requieren que vos sepas qué preguntar, qué corregir y qué validar. Si no tenés ese criterio, estás confiando en una herramienta que te va a dar la razón siempre, aunque estés equivocado.
Los LLM son bases de datos con mejor UX
Los modelos de lenguaje funcionan, en la práctica legal, como templates con una interfaz bonita. No son magos que entiendan intención normativa, ni poseen criterio profesional. Lo que hace un LLM es recombinar plantillas, artículos y ejemplos en algo que "suena" bien.
Es exactamente lo mismo que si vos te bajaras un paquete de contratos de internet y armases algo de oído. La diferencia es que la interfaz es bonita y la respuesta llega en segundos. Pero la materia prima es la misma: templates, textos públicos y, en muchos casos, errores replicados.
¿Querés confiar tu estructura corporativa, tu contrato de inversión o tu compliance a una recombinación estadística de documentos que alguien subió a internet hace años?
La AI siempre te da la razón (y eso es peligroso)
Usar AI para tareas legales sin saber leer los riesgos es peligroso. Los legos que se apoyan en la AI para "hacer la parte legal" no suelen saber cómo gestionar el problema estructural de que la máquina siempre te da la razón.
El LLM te felicita: "claro, es impecable, buenísimo, sos un genio legal". Y ahí está el peligro: la IA refuerza tu sesgo, confirma tu ilusión de seguridad y te empuja a firmar o a ejecutar sin la debida prudencia.
Entregar un contrato mal calibrado por confiar en la aprobación automática del bicho es, en la práctica, entregar el culo en bandeja. Como explicamos en ¿son caros los servicios legales?, la pregunta que importa no es cuánto cuesta contratar un abogado, sino cuánto cuesta no hacerlo.
Pero además, el problema no termina ahí. La AI no tiene piel en el juego. Vos sí. Si firmás algo que después te explota en la cara, la AI no va a estar ahí para bancarse las consecuencias. Vos sí.
El prompt mágico no funciona
Prompteá "act as the best lawyer in the world", y vas a obtener un texto que suena culto y autorreferente, pero no una solución profesional.
Si querés, pensalo con una metáfora simple: preguntarse "¿para qué contratar un abogado si existe AI?" es parecido a decir "¿para qué contratar a un abogado si existe Internet?"
Como dicen los dichos: al que le parezcan caros los forros, que pruebe cuánto le cuestan los hijos. Al que le parezca cara la formación, que pruebe cuánto le cuesta la ignorancia. Al que le parezca caro un abogado, que pruebe cuánto le cuesta ChatGPT.
La AI puede ser una herramienta útil para quien ya sabe lo que está haciendo. Puede acelerar borradores, puede ayudar a explorar alternativas, puede servir como primera aproximación a un problema. Pero no reemplaza el criterio profesional, la experiencia en la jurisdicción específica, ni la capacidad de leer entre líneas lo que un contrato dice (y lo que no dice). Si tenés dudas sobre cuándo una revisión legal marca la diferencia, este artículo sobre por qué tu startup necesita un abogado para revisar contratos lo ilustra bien.
Nosotros trabajamos con Contratos y compliance internacional todos los días. Sabemos qué cláusulas importan, cuáles podés negociar y cuáles te pueden arruinar un exit o un fondeo. Eso no lo saca ningún prompt.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda, o simplemente querés contarnos tu caso, agendá una consulta legal internacional y vamos a ver cómo te podemos ayudar.
Si estás transitando una situación en la cual necesitás ayuda o simplemente querés contarnos tu caso, no dudes en contactarte con nosotros.
Contactanos


